.

.

-

31/12/15

ॐ Las babas del Diablo, Julio Cortázar (5/5) ॐ

¡Hola Little Dragons! Estuve últimamente muy dedicada a mis estudios (recientes) de Francés, y se me dió por mezclarlo con mi literatura. Así llegué hasta Cortázar, un gran autor, que adoraría compartirles.



Título: Las babas del Diablo.

Autor: Julio Cortázar.
Principales Editoriales: Anagrama
Publicación: 2005
Páginas: 7 (originalmente)
Géneros: Literatura Fantástica.
Disponible en pdf: ¡Sí!


Reseña Oficial. (Forma parte de la colección "Las Armas Secretas")

Las armas secretas (1964) reúne cinco cuentos que logran reflejar lo mejor del genial talento creativo de Julio Cortázar. Entre estos magníficos relatos destacan dos obras maestras: Las babas del diablo y El perseguidor, quizás el más perfecto y conmovedor relato sobre un genio del jazz como Charlie Parker. Pero el autir homenajea, a través de sus personajes, a otros legendarios músicos, como Johny Hoodges y Benny Carter.

Sipnosis Personal.

Realmente tengo un cierto fanatismo por este autor, al igual que lo diría mi amado Stephen King. Esto se debe principalmente a la forma en el que (por ejemplo, en este mismo caso) Julio nos hace creer constantemente que el autor... A. Está Muerto B. Va a morir C. No existe ninguna de las anteriores, simplemente lo hace para confundir.
Muchos dicen que es la A, pero opino que la C. Un muerto estaría acostumbrado a ver constantemente palomas y nubes. 
Cuestión, el pequeño cuento básicamente nos habla sobre un fotografo, intentando capturar más que una imagen, una historia. Ve algo sospechoso entre dos sujetos en una banquilla, que (sin embargo) parace algo cotidiano, una simple conquista. Pero observa al rededor, y nota algo más. Logra capturar la imagen, pero eso a su vez lo hace desaparecer en la vida real, convirtiendo esa situación en otra, dando a entender qué es lo que verdaderamente pasaba.


Para el recuerdo...



Su risa, de repente, un látigo de plumas.
"(...) La ciudad misteriosa de los quince años, con sus signos en las puertas, sus gatos
estremecedores, el cartucho de papas fritas a treinta francos, la revista pornográfica doblada en cuatro, la soledad como un vacío en los bolsillos, los encuentros felices, el fervor por tanta cosa incomprendida pero iluminada por un amor total, por la disponibilidad parecida al viento y a las calles. (...)"
Que palabra ¿No? “Ahora”, que estúpida mentira.
Porque de alguna manera tengo que arrancar y he empezado por esta punta, la de atrás, la del comienzo, que al fin y al cabo es la mejor de las puntas cuando se quiere contar algo.
Entre las muchas maneras de combatir la nada, una de las mejores es sacar fotografías, actividad que debería enseñarse tempranamente a los niños pues exige disciplina, educación estética, buen ojo y dedos seguros. (Mi favorita.)




Bueno gente, así me despido. ¡Gran año y paz para todos!